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16 agosto 2010

Decadencia democrática


Me he encontrado con un debate muy interesante a raíz del último globo-sonda emitido por el presidente adjunto del gobierno, Pepiño Blanco. Ayer aparecía en la edición digital del El Pais la noticia en cuestión en la que Blanco lanzaba el gambito de una nueva subida en la presión fiscal con la excusa de homologarla a los niveles europeos.
A este respecto, es decir, a lo sesgado e interesado del planteamiento del ministro, Rosa María Artal respondía de forma muy acertada en escolar.net poniendo de manifiesto el cúmulo de factores adicionales a homologarse al margen de una subida de impuestos. La argumentación que pone de manifiesto los argumentos falaces del ministro es categórica.
A raíz de la publicación se abrió un pequeño debate a través de Facebook que, cuando menos, me dejó ligeramente sorprendido por la argumentación esgrimida por parte de una persona. El enlace de El Pais fue colgado por Memoria y desde ahí comenzamos los comentarios. Voy a entresacar la secuencia que no termina de cuadrarme, respetando ortografía y puntuación:


    • PC: El día que soltemos la pandereta y le demos una patada al "pelotazo" podremos empezar a soñar con "homologarnos" realmente con Europa. Cualquier cosa que se diga antes es una cortina de humo para volvernos a crujir (como con el redondeo de los precios a la entrada del euro, o este mismo globo-sonda para crujirnos a base de impuestos).
      7 años que me pasé currando en Inglaterra y ni color el poder adquisitivo que tenía allí comparado con la porquería que tengo aquí desde que me volví hace 3 años. Y eso que allí me retenían, cuando menos, un 24% del sueldo en impuestos.

    • MC: @Pablo no soy ni economista, ni periodista, ni tengo ninguna carrera universitaria, pero no hace falta ser un lince, con viajar más allá de nuestras napias, uno se da cuenta de todo. Insisto estoy hasta la peineta de homologaciones pero mejor la "neurona", está chirriante del todo, no la de uno, no .. la de los 400 pulpos!

    • AY: para Pablo castaño. Si, muy buen artículo pero ¿sanbes lo que siempre he pensado?, que si nops dejamos lelvar por todo lo qeu nosdice la presa, por estadísticas hechas, no me extraña que nos puedan tomar el pelo lo que les de la gana, se deicr. Que yo, ahora como gobierno, como se que estais al tanto de todo lo que dice en la presa, saco la noticia del siglo, os veo a todos ¡¡ bien por fin¡¡¡m, y mienrtas me frotos las manso diciendo: que sigan esperando.... el problema de muchos españoles es que se creen todo lo que primero les cuenta, sin por lo menos saber las cosas por si mismos. Esto se lelva diciedno años y años siguen pasando.... Cierto es que la economía sumergida de españa es lo que lleva a la pata coja "que no salgan las cuentas", pero sinceramente.... no les interesamos, esa es larespuesta. De la misma manera que todo el mundo se piensa que hacer fructuificar Africa, es una remendidad en pleno desierto... pero todo el mudno se olvida como se edificó la ciudad de las vegas en pleno desierto... o como que es imposible y muy muy difiicl, hacer fructificar un país pobre.... per otodo el mudno se olvida que America estaba en sus tribus cuadno aquí ya pasamos la edad media, y que en unos poquitos de años nada mas desde 1492, Amrica conquistada hoy día nos sobre pasa a los conqujistadores en Potencia Mundial... Sinceramente... la prensa, nos está diciedno lo qeu ellos quieren que oigamos, y la gente como boba, publicando ¡¡ el PSOE ah dicho...¡¡¡ ¡¡El PP ha dicho....¿¿¿¡¡¡¡., nuestro goierno sabe perfectamente los pepeles que tiene como peones movilizadores, tomaándoles el pelo como les da la gana... España no fructificará... porque mientras siendo "pobres" la cosa no vaya del todo mal, p¿para que esforzarse?... lo digo, America conquista depsues, nos sobre pasa en potencia mundial... La ciudad de lasvegas en pleno desierto fructificó, para que vamos a dejar que lo haga africa y nos como tambien como potencia mundiuall..... el gobierno sabe perfectamente, qu elso fanaticos seguidores les apoyaran les echen lo qu les ehceh... son sus peones en el tablero... españa no fructificara, porque estando como esta, auqneu sea un poco mal, a ellos , les va bien....

    • PC: Para Ana.
      Realmente no llego a entender lo que quieres decir. ¿Partes de la premisa de que es la prensa la que publica informaciones interesadas? Claro que sí, y mayormente respondiendo a los mensajes interesados de parte de los partidos mayoritarios y grupos empresariales, ninguna sorpresa ahí. Lo que ocurre es que tengo la buena, o mala, costumbre, de intentar contrastar las informaciones y aprender a leer entre líneas cuando alguna lumbrera política se decide a pontificar sobre temas europeos. Las cifras están ahí (puedes consultar con Rosa María Artal, la autora del artículo, que de seguro sabrá detallarte las implicaciones mil veces mejor que yo) pero por encima de que esas cifras puedan resultar más o menos sangrantes, me baso en comparar mis años trabajando en Reino Unido y en España, y el abismo existente entre ambos países a muchísimos niveles, desde el nivel de algunos servicios (excepción hecha de la sanidad pública y los ferrocarriles, en los que España es muy superior), carga impositiva del estado, cultura empresarial y, sobre todo, calidad democrática. No vengo a decir que el sistema o la sociedad británica sean perfectos, ni mucho menos, tienen problemas muy serios de competitividad y educación, de una parte, y de credibilidad política en estos momentos, y con todo, seguimos a años luz de distancia de ellos en cuestiones clave. La responsabilidad de ese abismo cae, en parte, en nuestra clase política, anclada en el cortoplacismo, el “y tú más” y el marketing electoral de cara al siguiente compromiso electoral en lugar de en la anticipación de problemas y la mejora de cuestiones fundamentales. Aquí se hace poco y la mayoría de las veces se hace mal. No se puede despachar tan alegremente dos problemas extremadamente graves para España como ese 20% de economía sumergida o el creciente desencanto por una clase política inoperante (que es parte del problema, no nos olvidemos de ello).
      Precisamente esta clase de información es la que no llegará al gran público precisamente porque no interesa ni a unos (PSOE) ni a otros (PP) porque viene a destapar sus vergüenzas en tiempos de crisis: el modelo de ladrillo del PP era “pan pa hoy y hambre pa mañana” y el PSOE no es capaz de de apostar con decisión por una alternativa por miedo a costes electorales y vive en una permanente huida hacia adelante desde 2008.
      Este tipo de información, que pone de manifiesto la ineptitud del bipartidismo en España, no conviene ni a poder político ni a poder económico: mantener la calma social con un 45% de paro juvenil es un acto de maestría en el arte del aborregamiento de las masas (sobresaliente para los partidos mayoritarios en esa asignatura). Reformar la ley electoral, mejorar con decisión la educación y el acceso al conocimiento, mejorar la competitividad, apostar fuerte porla investigación o poner la lucha contra el fraude fiscal como prioridades absolutas no están en las agendas. La única diferencia entre ambos partidos es el pudor: el PP pasa directamente del asunto sin rubor alguno y el PSOE intenta maquillar los recortes como si encima nos estuviera haciendo un favor.

Aún en este momento no consigo entender el argumento de AY. O, quizás, es que no quiero creerme que se me presente el escenario de abrir una crítica a la situación nacional como un método (interesado o no) de hacerle favores a la buitrera cavernaria. Si ése fuera el caso, viene a ser otro síntoma de la poca calidad democrática de este país, identificándose crítica a una gestión a todas luces deficiente con servilismo a los intereses del otro partido mayoritario. En realidad, resulta doblemente triste y preocupante, al considerarse como punto de partida exclusivista el bipartidismo actual. Muy bien lo han venido haciendo desde las salas de máquinas de Ferraz y Génova para que esa idea sea tan rápidamente adoptada. Como mencionaba en el comentario, de sobresaliente, en especial considerando que la negativa a la reforma de la Ley Electoral ha sido de los pocos puntos de acuerdo unánime entre PSOE y PP a lo largo de la legislatura.
Mi conclusión es muy sencilla: ambas fuerzas están comprometidas a no cambiar nada con el fin de mantener el actual statu quo que sólo beneficia a sus propias estructuras de poder. Profundizar en el proceso democrático fomentando el pluralismo político, facilitando el enriquecimiento del debate en nuestros órganos de representación parlamentaria choca frontalmente con esos intereses.
A todo esto hay que sumar el segundo dato de interés que me he encontrado durante el fin de semana: las alarmantes cifras de paro juvenil en España. Como muy bien recogía Roger en su artículo, es chocante la total ausencia de movilización ante estos datos. Es impensable que un sistema esté condenando a una generación completa y que este mismo segmento de edad no reaccione en absoluto, más allá de la queja delante de una tapa en un bar.
Y aquí es donde encuentro el nudo gordiano. Si padecemos una clase política inoperante (ahí están los últimos datos del CIS que la refleja como el tercer mayor problema y subiendo), una crisis económica aguda, un desempleo elevado, y el sector de población en teoría más dinámico totalmente anclado en el desencanto y en la indolencia, tenemos un gravísimo problema de decadencia democrática.
Nos encontramos con unas estructuras de poder realizando los ajustes mínimos necesarios para conservar su posición a la vez que maniobran para evitar cualquier tipo de renovación real, condenando al sistema político español a convertirse en un pantanal asfixiado por las propias miasmas generadas por los aparatos de los partidos. Paralelamente se atonta y se distrae al sector demográfico que más demandas tendría y debiera plantear.
Los prospectos ante este escenario no se me antojan nada buenos y de ninguna manera deseo caer en el tópico de que una rebelión pudiera poner remedio a esto: esos tiempos pasaron y no creo que vuelvan (para bien o para mal). Con todo, el problema sigue estando ahí, pudriéndose, y sin la voluntad y responsabilidad política necesarias por parte de quienes deben ejercerla, poca o ninguna solución se me ocurre.


15 mayo 2010

Gripe institucional


Abril 2010: GRIPE INSTITUCIONAL

Derecha intoxica y desprestigia instituciones. Saben que su electorado (no crítico) no deserta. Garantía de cupo de votos.
Izquierda timorata, atontada, cobarde, sin capaz de reacción ni evolución.
Mala situación institucional, pérdida de confianza, mezclado con crisis financiera (y real): ciudadanía desencantada con izquierda, pérdida de votos y de representatividad.
Representantes institucionales enrocados en sus posturas, condenando y viciando postura insostenible y dañina a medio y largo plazo.
Transición hecha a medias: derecha aprovecha vías abiertas para socavar personas y organismos que no les gustan. Izquierda cagá y meá.
 
Ha pasado un mes desde que dejé esa especie de bosquejo almacenado en mis notas. Desde entonces todo ha ido a peor. A mucho peor.


No creo que sea ese pequeño fascista que habita en todos nosotros. Desde que tengo cierta conciencia política, más o menos desde los 16 añitos, recurrentemente me ha asaltado la duda sobre la validez del principio de un hombre, un voto. Allá por 1995, en reuniones aderezadas por cantidades indecentes de ginebra, aireaba mis dudas sobre la justicia de que la voluntad en forma de papeleta electoral de cualquier tuviera objetivamente el mismo valor. En aquella época me dejé llevar, creo que en exceso, por un sentimiento de elitismo, de no aceptar que mi voto, mis ideas, y hasta parte de mi trabajo quedara en igualdad de condiciones que el de aquel que no ha tocado un libro en su vida, que no se ha cuestionado nada de lo que ha visto en la tele, que no es capaz de construir una sola oración sin perpetrar algún delito contra la gramática o la ortografía pese a haber disfrutado de las mismas oportunidades que yo. El vulgo, el vulgo. Ese era el concepto raíz en aquellos tiempos.

Han pasado 15 años desde entonces. En este tiempo he tenido la suerte o desgracia de haber una porción razonable de mundo, de gente, de instituciones y de formas de hacer las cosas. El problema surge que al mirar hacia atrás y alrededor mi opinión sobre la validez del statu quo cae en picado hacia pozos negros de repugnancia. Culturalmente vivimos en un páramo aún más estéril que hace 15 años: las instituciones están más viciadas, los partidos van más a lo suyo, los empresarios son aún más sinvergüenzas y la gente... la gente vive hoy aún más aborregada que entonces, fruto en parte de la acción y omisión de todas esas instituciones, políticos y empresarios.


Merced de nuevo a tito Rinze, me encuentro un escrito que viene a resumir mis mismas inquietudes, hartazgo y frustración. Y ésto, enmarcado dentro de esta semana de recortes de nuestro gobierno, que tras haberse pasado los 2 últimos años poniendo parches a diestro y siniestro, en una situación que comprendo perfectamente puede sobrepasar a cualquiera, finalmente se decide a actuar. Tarde y mal, todo sea dicho. Como ya he comentado esta misma semana, no me parecen del todo acertados esos recortes, se me antojan como el enésimo parche para el marrón y no creo que la presa aguante mucha más chapuza antes de reventar. No le perdono al gobierno estos dos años de “intentar evitar medidas”; han perdido el tiempo. No le perdono que se ataque a los sospechosos habituales (pensionistas y funcionarios) y los verdaderos causantes de la crisis sigan de rositas en sus fortalezas financieras. No le perdono que se recorten un 15%, cuando a la vista de los resultados, deberían despedirse ellos mismos o, por lo menos, rebajarse el sueldo un 50%. No le perdono que no se toque a la iglesia, cuando vivimos en un estado laico y existe la posibilidad de ahorrar 500 millones de euros en 2 años. No le perdono que se recorte y no se presenten alternativas ni medidas que cambien esta situación de facturas sin IVA, de economía sumergida galopante. No le perdono que siga con el dodotis calado hasta los sobacos.


Pese a todo esto, siguen abundando los mal llamados fan boys. Dentro de esa fiebre que le entró al PSOE hace algún tiempo con las redes sociales hace algún tiempo, desde Ferraz han creado sus propios monstruitos de Frankenstein, sus propios gurús dospuntoceristas, su propia guardia pretoriana que, ya sea porque lo cobran calentito o por fidelidad mal entendida que se convierte en fanatismo, repitiendo de forma incansable los dogmas alumbrados en la sala de máquinas del partido en un esfuerzo que no sé si calificar de fútil, ridículo o vergonzoso, por justificar lo injustificable, de grandes palabras con poca chicha que las sustenten.


Aquí dejo varios ejemplos. La idea me la dio Reven ayer, comentando las prácticas del primero de los fanboys:

 
Y el mejor lo dejo para el final:



 
¿Autocrítica? Eso para es para pringaos. Que en Ferraz lo hacemos todo de impecabilísima madre.

Los voceros han hablado. Y viendo lo que dicen, y obvian, es manifiesta la necesidad de darle un bofetón en toda regla a los partidos mayoritarios. De dejarles en el paro. Por su inoperancia, por su ego-partido-centrismo, por dejar a millones de personas tiradas como colillas por su ineptitud, por bloquear una reforma electoral que era imprescindible y que les sacaría los colores y, sobre todo, por seguir intentando tomarnos el pelo.

No más PPSOE. No más Cánovas-Sagasta.

¿Carnet de voto? Ahora mismo diría que sí.


07 febrero 2010

Too little, too late?

Tras una semana mediática realmente terrible para el PSOE, el viernes pasado se anunciaban desde Moncloa las primeras propuestas para la reforma del mercado laboral, enmarcadas en una reunión a tres bandas entre sindicatos, patronal y ejecutivo.

El documento per se no se ha hecho público aún, aunque sí un avance del mismo enviado desde Ferraz. Dejando aparte las impresiones a raíz de las distintas intervenciones posteriormente a la reunión, y centrándome en el contenido de lo que se avanza, de nuevo mis sensaciones vuelven a ser bastante negativas.

Según la nota, la reforma del mercado laboral se ejecutará sin menoscabar los derechos de los trabajadores. Hasta ahí nada que reprochar, sobre todo teniendo en cuenta que, pese a la oposición frontal que se prevé montarán las centrales sindicales, el pensionazo es inevitable y nos veremos trabajando hasta los 67 llueva o truene. Desde lo personal, esa perspectiva no me hace ni pizca de gracia, pero intentando poner las cosas en perspectiva y, por encima de todo, mirando la pirámide de población en España a día de hoy, el que tengamos que trabajar más parece inevitable. A la luz de esta coyuntura sería incongruente pedir un nuevo sacrificio dando un paso atrás adicional en lo que se refiere a las condiciones de contratación.

Aquí se trata de combatir una situación de desempleo extrema, gestada por modelo de pan pa hoy... (PP), exacerbada por los adictos al pelotazo (empresarios) y no atajada a tiempo cuando empezaba a agotarse (PSOE). A grandes rasgos, se trataría de 5 bloques de medidas:

1. Medidas para favorecer el empleo de los jóvenes.
2. Medidas para aumentar la eficacia de los instrumentos de intermediación laboral
   (colocación o recolocación de trabajadores desempleados)
3. Revisión de la regulación del contrato temporal, del contrato a tiempo parcial y
   de las bonificaciones a la contratación.
4. Promover la reducción de la jornada laboral, como alternativa al despido en los
   ERES, mejorando la protección de los trabajadores afectados.
5. Mayor control del absentismo laboral y de los procesos de incapacidad laboral

Así, visto en abstracto y a priori, nada que objetar de nuevo. Los conceptos que se plantean inciden donde precisamente más problemas existen, si bien hecho en falta que, mientras se menciona explícitamente el control del absentismo, no se hace referencia a un mayor control empresarial y un ataque decidido contra la economía sumergida. Las cifras que mencionaba el mes pasado el ministro Corbacho son, sin duda alguna, motivo para que se haga un esfuerzo decidido para paliarlas (estamos hablando de entre un 16 y un 20% del PIB, que no es moco de pavo).

Y ahora es cuando nos encontramos con los grandes "peros": ¿Cómo? Desde siempre, la publicación de paquetes de medidas o de legislación por parte de los gabinetes de Zapatero siempre han venido acompañadas de bellas palabras. Durante la primera legislatura esas bellas palabras se correspondían con hechos acordes, si bien esa tendencia benigna parece haber desaparecido en esta segunda legislatura. El boceto de la praxis de esta reforma se antoja escandalosamente raquítico viniendo a consagrar la tendencia de oportunidades perdidas de este gobierno que apuntan blogueros de élite (wink, wink; nudge, nudge). Se habla de fomentar la contratación indefinida y reducir la temporalidad como ejes separados para esas medidas, cuando en realidad son complementarios entre sí. Se plantea el hacer más atractiva la contratación indefinida y a mí honestamente no se me ocurre cómo si no es previo paso del 90% de los empresarios patrios por lecciones de choque sobre las consecuencias de un staff turnover elevado y que se den cuenta de una vez que ahí precisamente radica la patética cifra de productividad de nuestro país.

Lo expuesto hasta ahora para una reforma del mercado laboral es escandalosamente insuficiente para acometer la necesaria transformación de nuestro modelo productivo. Sí, de acuerdo, por los limbos legales aún pulula la ya infame Ley de Economía Sostenible, con algunos contenidos prometedores en esta línea. Pero nos encontramos con medidas legales que parecen ir cada una siguiendo derroteros totalmente independientes, careciendo de un nexo de unión que garantice su efectividad. La reforma laboral, en sí, es totalmente insuficiente. La LES, en lo tocante al modelo productivo, carece de aún de un respaldo sólido en el que asentarse en la forma de fondos contantes y sonantes que permitan ese cambio. Y no nos olvidemos del tercer pilar de este entuerto: un sistema educativo que parece servir únicamente para crear mediocridad y fomentar el conformismo. Desde que supe de su existencia, soy un convencido del modelo finlandés: aúnen con valentía esas tres patas (mercado laboral, fomento real del I+D, inversión en sistema educativo) y este berenjenal puede arreglarse. Intentar nadar y guardar la ropa sería un error de calibre histórico.